Notas de Prensa

Carmen Rivas acusa la Escuela de Matilde Coral, haciendo punteados clásicos y antiguos, bailando en mujer metiendo los pies en su momento y braceando con cierta disposición de cintura. De nuevo le auguramos éxito en su carrera artística si sigue con su precioso recato, afición y afán permanente de aprender.
DIARIO DE CÓRDOBA, 1993

Posee el calor y la presencia de las bailaoras de raza. Pone en pie al público ibicenco, tiene mucha personalidad y mucho duende.
DIARIO DE IBIZA, 2006

Esta mujer posee una fuerza y pasión que fluyen a borbotones desde sus pies transformándose en movimientos que cautivan a las audiencias. Una mujer que nació con el don de la danza. Cumbre Flamenca Metro de Madrid
EL PAÍS, 2008

Adquirió estampa de Gustavo Doré cuando alzaba alguno de sus brazos.
DIARIO DE CÓRDOBA, 2009

Y canta Talegón, maestro del cante, para que baile Carmen La Talegona, que inicia un viaje sin final con toda la dimensión de su enérgico zapateado, con palillos y trazando curvaturas originales y geometrías imposibles. Espectaculares escorzos y una escobilla temperamental. XII Festival de Jerez
DIARIO DE SEVILLA, 2008

A Carmen Rivas La Talegona la hemos visto este verano en seis o siete ocasiones. Cada día me confirma en que tenemos bailaora que sabe lo que hace. Y lo primero que hay que saber es que hay mucho que aprender, por lo tanto, no hay ir con ansiedad por la vida, mucho menos en este difícil arte. Durante este verano la hemos visto ganar en seguridad y asiento de su propia figura. No vemos a una mujer alardear de figura, aunque bien pudiera; la vemos devota del baile.
DIARIO DE CÓRDOBA, 2006
… apareció Carmen la Talegona bailando clásicas alegrías. La bailaora cordobesa usó mantón para ornamentar sus movimientos, en los que conjugó lo sinuoso y lo visceral.
XIX Festival Flamenco Caja Madrid FLAMENCO-WORLD, 2011

La Talegona no desperdicia su talento en ningún momento, baila con temperamento, con castañuelas o palillos elija usted. El inverso en laestrucutura busca un sentido claro, el desorden de la sin razón que manda en las cabezas. Serranas que se pierden en el martinete alteran el lógico cambio de la vida. La rabia contenida de su baile late en cada pie, en cada gesto, Talegón de
Córdoba se despacha en quejío jondos. Repetición de la filosofía corporalcomo secuencia de la escena.
XII Festival de Jerez
DIARIO DE JEREZ, 2008